El Día del Pilar no es una fecha más en el calendario
para un Guardia Civil retirado; es un día cargado de memoria, identidad y
profundo sentimiento de pertenencia. Es el reencuentro con una vocación que
nunca se pierde, con unos valores que permanecen intactos y con una historia de
servicio que forma parte de la propia vida. Para los veteranos del Cuerpo, esta
jornada simboliza el orgullo de haber vestido el uniforme y de seguir
sintiéndose Guardia Civil, más allá de la situación administrativa.
En este camino, RAGCE ha trabajado de forma constante
y comprometida durante años para que nuestros retirados no quedaran al margen
de una celebración tan significativa. La recuperación del envío de invitaciones
a nuestro colectivo para conmemorar el Día del Pilar, Patrona de la Guardia
Civil, no es solo un gesto protocolario: es un reconocimiento moral,
institucional y humano hacia quienes dedicaron su vida al servicio de España.
Desde sus inicios, RAGCE recibe institucionalmente la invitación protocolaria
por parte de la Dirección General de la Guardia Civil, así como a nivel de
Zonas y Comandancias, reflejo de una relación que se fortalece con el tiempo y
el respeto mutuo.
Fruto de unas reivindicaciones justas y de un trabajo
firme y continuado, se ha visto cumplido uno de los grandes objetivos de la
asociación, que a su vez recoge la esencia de su ideario: la plena vinculación
del personal retirado con el Cuerpo. La Orden General número 5, de 4 de julio
de 2022, sobre la relación institucional del personal retirado con la Guardia
Civil, ha supuesto un antes y un después incuestionable. Esta norma dejó por
escrito lo que durante años se ha defendido con convicción: que los retirados
siguen siendo parte de la familia guardia civil, cuya experiencia y trayectoria
merecen reconocimiento, y que deben formar parte activa de las actividades y
celebraciones que se desarrollan en los cuarteles.
Este logro no solo representa un avance normativo,
sino también un triunfo emocional y simbólico para miles de hombres y mujeres
que, aun en retiro, continúan sintiendo el mismo orgullo, la misma lealtad y el
mismo espíritu de servicio que el primer día. El Día del Pilar, gracias a ello,
vuelve a ser también su día.